ARTICULO SACADO DE: https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20211008/primera-noche-discotecas-abiertas-catalunya-12187660
Cientos de jóvenes han salido a las calles de Barcelona esta medianoche del jueves para volver a bailar en algunos de sus locales favoritos. Las discotecas del Front Marítim y la mítica sala Apolo han abierto sus puertas esta noche, con un 70% del aforo, para que las personas vuelvan a disfrutar, con el pasaporte covid como aval, de las pistas de baile después de más de un año y medio cerradas por la pandemia. Con precios de entre 14 y 50 euros la entrada, las discotecas de la ciudad condal, han colgado el cartel de completo en su noche inaugural.
En las largas colas que se han producido esta noche en la puerta de los locales, los asistentes transmitían euforia y ganas de disfrutar de la primera noche de apertura del ocio nocturno. Eva, Sara y Andrea, tres chicas que esperaban para entrar en Pachá, aseguraban sentirse impacientes por volver a pisar una pista después de tanto tiempo sin hacerlo. Dentro de las discotecas destacaba un ambiente festivo y alegre. “La previsión es muy buena. La mayoría de locales tienen prácticamente la totalidad de las entradas vendidas de este fin de semana. Las personas quieren volver a bailar. Hoy es una prueba de fuego para demostrar que somos espacios seguros“, aseguraba Joaquim Boadas, presidente de la Federació Catalana d’Associacions i Activitats de Restauració i Musicals (Fecasarm).
Medidas preventivas
La reapertura del ocio nocturno viene de la mano de una de las medidas estrella de la Generalitat para reactivar el sector de manera segura: el pasaporte covid. Los propietarios ven en esta medida una oportunidad para incentivar a las personas a vacunarse. “Nosotros nos hemos vacunado, entre otros motivos, para poder salir de fiesta”, decían Guillem y Marc, dos jóvenes que salían por primera vez a Pachá esta noche.
Sarah y Alisha, dos chicas de Manchester que esperan en la cola para entrar a Shoko, comentaban la seguridad que les proporcionan estas medidas. “En los locales de Manchester nadie lleva mascarilla, no se respetan las distancias, es como si no pasara nada. Esto está mucho mejor”, decían.

Una apuesta segura
Después de varios fines de semana con altercados en las calles, causados por los botellones ilegales en la zona, se celebra la reapertura del ocio nocturno legal. Tanto trabajadores de seguridad como asistentes aseguran sentirse más protegidos en las discotecas que en la calle y ponen el acento en el control de la zona. Jose, un guardia de seguridad, comentaba que “con los locales abiertos está todo mucho más controlado, los empleados de seguridad pueden trabajar con más garantías”.
Las discotecas, por tanto, se intentan consolidar como espacios seguros tanto para las personas como para la ciudad. Boadas hablaba del ocio nocturno como “la solución a todos los problemas cívicos generados en las últimas semanas en las calles de Barcelona”.
Música y muchas ganas de bailar
Bad Bunny, JBalvin, BeckyG o Rauw Alejandro han sido algunos de los artistas que más han sonado esta noche. Las pistas se han llenado de personas que han podido bailar todas aquellas canciones que hasta ahora solo habían podido sonar en las plataformas digitales. Eugenia Colomer, una joven de 18 años, explicaba que era la primera vez que salía de fiesta. “Hoy he decidido venir a Apolo porque es una de las mejores discotecas de Barcelona. Es la primera vez que salgo de fiesta a una discoteca y mis amigos y yo teníamos muchas ganas de estrenarnos aquí”.
Los locales han vuelto con la música latina más fuerte que nunca para apostar por el retorno de los ‘jueves universitarios’ y acercar el ocio nocturno legal a los más jóvenes.
La propuesta de la patronal Fecasarm es ofrecer un ocio nocturno de calidad, con programaciones sólidas y atractivas para demostrar que son un sector seguro y necesario para los usuarios.





