Juan Rambla, empresario de hostelería: El rey de copas
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Jugué en el Caja de Ronda, aunque no llegué a debutar con el primer equipo / Cuando dejé el baloncesto, Paco Moreno me propuso ser el relaciones públicas de su discoteca / Tuve algún flirteo con la comida, pero me pegué a las copas / Por la noche hay muchos príncipes y ningún rey / Este negocio lo veía inestable y de duración muy corta.
TIENE en estos momentos tres bares de copas de éxito en el Centro Histórico de Málaga y este año abrirá otros dos más. Juan Rambla Soto (Málaga, 7 de octubre de 1967) nunca pensó que se dedicaría profesionalmente a esto, pero empezó a organizar fiestas de fin de año con los amigos y hoy es un acreditado empresario del sector.
Juan Rambla es un malagueño del Camino de Antequera. Nació hace 40 años en la clínica que había enfrente de Carlos Haya y hasta los 8 años se crió en los alrededores de la gasolinera Las Chapas. Con 9 años se fue con sus padres a la calle La Regente. Su padre, al igual que su abuelo, se dedicaba a la hostelería «de cuchara»: tenían varias casas de comidas, entre ellas Casa Rambla, en Carretería, donde se alojaba la gente que venía de los pueblos, y Juan Redondo, en la calle Mármoles. El actual Mesón La Aldea también era de su abuelo, que hoy la dirige su tía.
Juan estudiaba entonces en el colegio Alfonso X y después pasó al instituto Cánovas del Castillo, en El Ejido. Empezó a practicar diversos deportes. Primero balonmano y después baloncesto, en la cantera del Caja de Ronda. Compatibilizó su carrera deportiva con los estudios en la Escuela de Turismo, situada en el paseo de Reding.
Jugador de baloncesto
Rambla jugó en las categorías inferiores del Caja de Ronda y terminó en el equipo de Segunda División, teniendo de compañeros a Manolo Pérez y Maxim Cheburo, entre otros. Jugaba de escolta -1,90 de altura- y estuvo varias veces convocado con el primer equipo, cuando lo entrenaba Ignacio Pinedo, pero no llegó a debutar. Ha tenido como entrenadores a Martín Urbano, Paco Alonso, Bernardo Rodríguez, Ramón García y Amador Quintana.
De chaval montaba fiestas de fin de año en el antiguo Coco, en el Limonar, con amigos como Quico Castillo y Juanma Rodríguez. Empezaron con fiestas reducidas y terminaron 500 personas en el local. El dinero que ganaban lo empleaban en hacer un viaje de placer y una parte lo destinaban a una obra benéfica.
Cuando acabó su carrera deportiva, Paco Moreno, que lo ha sido todo en el baloncesto malagueño, le ofreció ser relaciones públicas de su discoteca, Plató -hoy Andén-, en la plaza de Uncibay. «Era un fenómeno. Me dijo: ‘Tú sirves para esto’», recuerda las palabras de quien fue un promotor de este deporte en Málaga.
Empresario de la noche
Ahí empezó la carrera profesional de Juan Rambla, en la hostelería, como su padre y su abuelo, pero lejos de la pringue de los fogones. De pantalones de pinza y camisas de marca. Al mismo tiempo le permitía sacarse unos extras explotando la caseta de La Espiga, en el real de la feria, con un amigo del alma: Daniel Hierrezuelo, el único árbitro malagueño en la ACB. Así estuvieron siete años y adquirieron una experiencia estupenda.
Pero a los dos años de estar en Plató le llegó una suculenta oferta para dirigir Bobby Logan y se fue allí, a Pedregalejo. Después le salió la posibilidad de llevar La Casa del Conde y el Café Español, y regresó al casco antiguo de Málaga. Nuevamente pasó por Plató y fue quien puso en contacto a Paco Moreno con Pascual y Juan Anaya, unos clásicos de los bares de copas y de restaurantes en el Centro. El nuevo grupo creó Andén, y Juan Rambla se subió al tren como relaciones públicas.
Este espigado personaje conoció a Francis Vera y a Joaquín Anaya, que explotaban dos locales contiguos en la calle Convalecientes, Dos Caballos y UVI. Rambla les planteó en 1995 unir los dos locales con un mismo nombre, Siempre Así, en honor a este grupo musical sevillano. Él entró como asalariado, aunque también participando de una parte del accionariado de la sociedad. Siempre Así ha sido un local de referencia en la vida nocturna malagueña y un punto de encuentro de personas de 30 y 40 años, fundamentalmente. Gente del baloncesto, del fútbol, actores, políticos, escritores, pintores, periodistas, empresarios, profesores, médicos, abogados… frecuentaban este establecimiento, que cerró definitivamente sus puertas en marzo de este año.
Locales de éxito
La carrera empresarial de Juan Rambla empezaba tocada por la diosa fortuna. Poco después cogió Faetón y montó con Hierrezuelo y Adolfo un restaurante mexicano en la avenida Pintor Sorolla, que tuvo durante algo más de cinco años. Después creó un pub irlandés en la misma calle, O’Conors, pero conocedor de que este tipo de negocio iba a tener fecha de caducidad en esa zona, se centró en el casco antiguo y junto a su único hermano, Fran, y Jorge Soriano, abrieron Skopa I y Skopa II, en la calle Casapalma, desentendiéndose de estos locales en el año 2006.
En 2003 creó otra sociedad con Fran y José Alberto, que a su vez tenía Chamos y Tita Conchi, y abrieron Karma, en la calle Luis de Velázquez. Local que abría Juan Rambla, local que se llenaba de gente. Eso le animó a montar al año siguiente un local innovador, elegante, distinto a todos: la Sala Wenge, en la calle Santa Lucía, también con su hermano y José Alberto. Aprovechando ese éxito, los tres socios abrieron en 2006 Casanova, también en Luis de Velázquez.
En estos momentos el antiguo Siempre Así está siendo objeto de una profunda transformación para abrir a finales de mes con el nombre De Arte y un ambiente orientado hacia el público joven. Pero los más mayores, los que andan en torno a los 40 años, tendrán dentro de unos meses su local. Rambla acaba de adquirir la antigua Casa del Conde junto a Fran y José Alberto, y lo va a acondicionar para un público maduro, donde se cultiven las tertulias.
Juan Rambla, a pesar de trabajar desde hace muchos años en la noche, tiene fama de tener la cabeza muy bien amueblada. Casado y con dos hijas de 7 y 3 años, es hermano de la Cofradía de la Paloma y le encantan los toros, sobre todo el rejoneo. Monta a caballo aunque una hernia discal se lo impida ahora. Por eso este año no ha podido ir montando al Rocío, con la Hermandad de Sanlúcar de Barrameda, como en los últimos años. Es, por otra parte, el delegado de bares musicales y salas de fiesta en la Asociación de Empresarios de Hostelería (AEHMA). Pero Juan Rambla es, ante todo, el rey de copas de Málaga




