La hostelería pide excluir el consumo en local del SDDR y propone un sistema adaptado al sector

La próxima implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) abre un nuevo escenario para bares, restaurantes y establecimientos de hostelería. Ante la entrada en funcionamiento del sistema, prevista como máximo para el 26 de noviembre de 2026, Hostelería de España reclama que su aplicación tenga en cuenta las particularidades operativas del canal horeca.
La principal petición de la patronal es que el consumo realizado dentro de los establecimientos quede excluido del cobro del depósito, mientras que las modalidades de delivery y take away sí se integren en el sistema general de gestión de envases.
La cuestión no es menor para un sector en el que buena parte de los envases se consumen y gestionan dentro del propio establecimiento.
¿Qué es el SDDR y por qué afecta a la hostelería?
El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno establece un mecanismo mediante el cual el consumidor abona un depósito asociado al envase de determinadas bebidas y puede recuperarlo posteriormente cuando devuelve dicho envase.
El objetivo es aumentar la recogida separada y mejorar las tasas de recuperación y reciclaje de los envases.
Sin embargo, desde Hostelería de España consideran que el sistema debe diferenciar entre aquellos envases que abandonan el establecimiento y aquellos que permanecen bajo control del operador hostelero.
En el consumo en sala, el envase se abre y se consume dentro del propio negocio y posteriormente puede ser canalizado hacia los sistemas profesionales de recogida y gestión que ya utiliza el sector.
Por este motivo, la patronal considera que aplicar el depósito también a este tipo de consumo introduciría una operativa adicional que no aportaría mejoras proporcionales en términos de trazabilidad.
Consumo en local frente a delivery y take away
Uno de los principales argumentos de la hostelería es precisamente la necesidad de diferenciar los canales de consumo.
En el caso del consumo en el establecimiento, el envase permanece bajo el control del negocio. En cambio, cuando una bebida se comercializa mediante delivery o take away, el envase abandona el establecimiento y pasa a formar parte del circuito general de consumo.
La propuesta del sector establece, por tanto, una diferenciación:
- Consumo en local: exclusión del depósito.
- Delivery y take away: integración en el sistema general del SDDR.
Para Hostelería de España, esta distinción permitiría adaptar las obligaciones a la realidad de cada modalidad de consumo y evitar cargas administrativas que considera innecesarias para los establecimientos.
El vidrio, un elemento clave en la operativa hostelera
Otro de los argumentos planteados por la patronal tiene que ver con los materiales utilizados habitualmente en la hostelería.
Según Hostelería de España, la presencia de botellas de plástico es marginal en el consumo en sala frente al vidrio, que constituye uno de los principales materiales utilizados en bares y restaurantes y que dispone de circuitos profesionales de recogida y reciclaje ya consolidados.
La organización señala además que el canal hostelero genera cerca del 50 % de los residuos de envases de vidrio de un solo uso puestos en el mercado nacional.
Desde esta perspectiva, el sector considera que no resulta proporcionado aplicar al conjunto de la hostelería un sistema diseñado principalmente para mejorar la recogida separada de determinados envases de bebidas cuando buena parte de la operativa hostelera ya funciona mediante circuitos profesionales.
Los establecimientos no deberían estar obligados a recoger envases ajenos
Hostelería de España plantea también otra cuestión relevante: los bares y restaurantes no deberían convertirse automáticamente en puntos de devolución de envases procedentes de consumos que no se han producido en sus establecimientos.
La patronal defiende que la recogida de envases de ciudadanos en establecimientos hosteleros sea voluntaria.
Esta propuesta se vincula a la creación de los denominados «puntos de retorno social»: establecimientos que decidan adherirse al sistema para facilitar la devolución de envases en zonas donde la red convencional de puntos de retorno pueda resultar insuficiente.
El modelo podría tener especial utilidad en pequeños municipios, zonas rurales o áreas con menor disponibilidad de puntos de recogida, aprovechando la capilaridad de la hostelería.
Pero, según el planteamiento del sector, esta colaboración debería producirse mediante adhesión expresa y con una compensación económica que cubra los costes asociados al espacio, personal, almacenamiento, gestión y equipamiento.
Aprovechar la distribución horeca para la logística inversa
La patronal plantea una tercera vía: aprovechar la propia estructura logística de la hostelería.
Los distribuidores que realizan entregas periódicas a bares y restaurantes podrían utilizar esos mismos desplazamientos para recoger los envases vacíos, creando una red de logística inversa.
Este sistema permitiría evitar desplazamientos adicionales y aprovechar rutas de distribución que ya existen.
Para el sector, se trata de una alternativa que puede mejorar la eficiencia de la recogida sin trasladar nuevas inversiones en infraestructura o costes adicionales a los establecimientos hosteleros.
Además, la utilización de estos circuitos permitiría incorporar mecanismos de trazabilidad adaptados a la operativa profesional del canal horeca.
Un SDDR eficaz, pero también proporcionado
La posición de Hostelería de España no plantea una oposición al sistema de depósito, sino la necesidad de que su implantación tenga en cuenta las características específicas de la actividad hostelera.
La patronal resume su propuesta en tres principios fundamentales:
- Excluir el consumo en local del cobro del depósito, manteniendo dentro del sistema las modalidades de delivery y take away.
- Establecer una recogida voluntaria mediante puntos de retorno social, con la correspondiente compensación económica.
- Aprovechar la logística inversa de los distribuidores para mejorar la recogida y optimizar los recursos existentes.
El objetivo es que el nuevo modelo sea capaz de mejorar la recuperación de envases sin generar una carga administrativa o económica desproporcionada para autónomos, pequeños negocios y empresas de hostelería.
El reto de diseñar un sistema adaptado a la realidad del sector
La implantación del SDDR supondrá un cambio relevante en la gestión de determinados envases y, precisamente por ello, el sector hostelero reclama participar en su diseño operativo desde las primeras fases.
Para bares, restaurantes y negocios de ocio, la clave estará en que las nuevas obligaciones sean claras, viables y compatibles con los sistemas de gestión que ya funcionan en el canal profesional.
La diferenciación entre consumo en local y consumo fuera del establecimiento, la voluntariedad de los puntos de retorno y el aprovechamiento de la logística de distribución son las principales propuestas planteadas por Hostelería de España.
La cuestión de fondo es conseguir que la sostenibilidad y la mejora de la recuperación de envases avancen sin trasladar al sector obligaciones que no respondan a su realidad operativa.
Fuente: Los hosteleros piden que no se aplique el sistema SDDR en el consumo en el local
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